santa cruz de la zarza (Toledo

En el siglo XIX, el municipio de Santa Cruz de la Zarza también estuvo implicado en la Guerra de la Independencia y resultó muy dañada por los dos bandos en contienda

"en una Historia de España, donde leía siendo niño, aprendí que lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota"

vista iglesia santiagovista iglesia santiago

En el siglo XIX, el municipio de Santa Cruz de la Zarza también estuvo implicado en la Guerra de la Independencia y resultó muy dañada por los dos bandos en contienda, especialmente en 1809 cuando tuvieron lugar las batallas de Uclés10 y de Tarancón, sufriendo considerables destrozos, llegando a encerrar en su iglesia de Santiago a los presos de dicha batalla.

En el mes de noviembre de ese mismo año, las tropas de los generales Aréizaga y Venegas estaban acampadas en Santa Cruz de la Zarza, pues su situación geográfica y altura la hacía un lugar estratégico que dominaba el río Tajo. Se tiene constancia de ello por un despacho de uno de los general del día 15 de noviembre en el que decía que “conviene que nuestro ataque sea decidido... pues no hay duda que trataban de vencerlo en Santa Cruz de la Zarza cogiéndolo de frente y espalda”.

El ataque debía verificarse el 19 de noviembre estando acuarteladas en el municipio las divisiones 1ª y 4ª, que luego serían derrotadas en la batalla de Ocaña11 por las tropas francesas al mando del mariscal Soult. La idea de Aréizaga era lanzar una ofensiva a través de Arganda del Rey y sorprender de este modo al ejército francés pero las inclemencias meteorológicas malograron las ideas de Aréizaga ya que una fuerte tormenta y la posterior crecida de las aguas del Tajo imposibilitaron un avance rápido, por lo que el ejército tuvo que permanecer en Santa Cruz de la Zarza hasta el 18 de noviembre. Este retraso permitió a Soult conocer las intenciones de Aréizaga, concentrando en la margen derecha del Tajo los batallones de Victor, Sebastiani, Milhaud y Paris, frente al ejército español y dando lugar a la batalla de Ontígola.

El 2 de diciembre de 1809 llegaron 26 soldados franceses exigiendo 600 ovejas para su ejército de Ocaña, siendo sorprendidos por la partida del bandolero el Alcantarilla; tuvieron que refugiarse en el ayuntamiento, donde fueron muertos 2 y los demás cayeron en el transcurso de la escaramuza. También operaba por esta zona el guerrillero Francisco Sánchez “Francisquete”, también conocido como el Tío Camuñas. En 1810, su lugarteniente Martín Almarza atacó aquí a los franceses apoderándose de un cargamento de sal.

batalla de ocaña

El 3 de noviembre, Aréizaga se traslada con sus tropas pasando del Cuartel general a Santa Cruz de Mudela y el 7 de noviembre a Herencia. Las tropas de Aréizaga estaban organizadas en una vanguardia, siete divisiones de infantería y otra de caballería

"a un pueblo no se le convence sino de aquello de lo que quiere convencerse"



El 3 de noviembre, Aréizaga se traslada con sus tropas pasando del Cuartel general a Santa Cruz de Mudela y el 7 de noviembre a Herencia. Las tropas de Aréizaga estaban organizadas en una vanguardia, siete divisiones de infantería y otra de caballería, mandadas respectivamente por los brigadieres Zayas, Luis Lacy, Gaspar de Vigodet, Pedro Agustín Girón, Francisco González Castejón; mariscales de campo Tomás de Zeraín y Pelegrin Jácome; brigadieres Francisco Cópons y mariscal de campo Manuel Freire, muy experto el último en el manejo de la caballería.

La caballería precedía al ejército para explorar el terreno, que se apresuraban a abandonar los jinetes imperiales franceses de Milhaud y París al ver la rapidez con que avanzaban los españoles. A pesar de ello, tuvieron lugar algunos combates, como sucedió en la Cuesta del Madero y a las mismas puertas de Ocaña, junto a cuya villa se encontraba ya reunido el 11 de noviembre todo el ejército español, habiéndola abandonado la noche anterior la brigada Milhaud y la división polaca del IV Cuerpo, que se replegaron hacia Aranjuez.

Aréizaga se dispuso el 14 de noviembre a efectuar el paso del Tajo, la División Lacy por Colmenar de Oreja y el resto del ejército por Villamanrique de Tajo, donde a uno y otro vado desplegaron los ingenieros españoles dos puentes de carros. Dicha operación se vio entorpecida por un temporal que duró tres días. Este inesperado contratiempo desconcertó a Aréizaga y desistió de ella, perdiendo un tiempo precioso, pues mientras él permanecía en Santa Cruz de la Zarza en la mayor indecisión, los franceses reunían en Aranjuez todas sus fuerzas al mando del rey José Bonaparte en persona, con el mariscal Soult: 40.000 infantes, 6.000 caballos y numerosa artillería que mandaba el general Sénarmont. Sin embargo, recelosos todavía los franceses y sin resolverse a tomar la ofensiva, dejaron que Aréizaga avanzase de nuevo a Ocaña el 18 de noviembre, donde hubo un choque de caballería en Ontígola, pudiendo el general español establecer allí tranquilamente sus tropas en la mañana del 19 de noviembre, al saber que los franceses habían al fin determinado atacarle.

Aréizaga, con un ejército de 60.000 hombres, tenía la misión de dirigirse desde Sierra Morena hacia Madrid. Tras varias jornadas de marcha llegan a Ocaña el 11 de noviembre. Tras sopesar la idea de seguir o no su avance directamente hacia Aranjuez, donde se encontraba concentrado el ejército francés, decidió retroceder hasta Villamanrique de Tajo, desde donde el 15 de noviembre intentó cruzar el Tajo. Su idea era la de lanzar la ofensiva a través de Arganda del Rey y sorprender de este modo a los franceses. Las inclemencias meteorológicas malograron las ideas de Aréizaga. Una fuerte tormenta y la posterior crecida de las aguas del Tajo imposibilitaron un avance rápido, por lo que el ejército tuvo que permanecer en Santa Cruz de la Zarza hasta el 18 de noviembre. Este retraso permitió a Soult conocer las intenciones de Aréizaga, concentrando en la margen derecha del Tajo los batallones de Víctor, Sebastiani, Milhaud y París, frente al ejército español.

Efemérides

para terminar el siglo tres efemérides

"Un niño con un libro de poesía en las manos nunca tendrá de mayor un arma entre ellas"

El 3 de enero de 1866, después de la sedición de Villarejo de Salvanés, el general Prim en su huida pernoctó en Santa Cruz;

En 1866 el ferrocarril pasa por primera vez por Santa Cruz de la Zarza

Y por último, en 1895, se inauguró la luz eléctrica

CURIOSIDADES HISTORICAS
Benito Pérez Galdós escribiría sobre la huida del general Prim en su libro “Prim”, que forma parte de la cuarta serie de los “Episodios Nacionales”, mencionando a Santa Cruz de la Zarza en los capítulos XXIII y XXIV.